miércoles, 12 de marzo de 2008

Camarada Jose, mi abuelo...


Mi abuelo se ha ido... nos ha dejado.... a sus ochenta y nueve años.
José Padilla Serrano, hijo de Juan y Rosa nació en 1.913 en la provincia de Almería. Irónicamente se libró de hacer el servicio militar pero fué llamado a filas por el bando republicano al inicio de la guerra civil española. Alli, siendo uno de los pocos que sabían leer y escribir, realizó su servicio en una compañía de transmisiones en el frente del Jarama. Cuando dejó el cortijo para ir a Alicante a hacer la instrucción y a la guerra poco después, todos lloraron su partida, pero especialmente el perro que mi abuelo me contara, estuvo perdido aullando de tristeza y muriera de inanición buscándolo por esos caminos. Hombre cultivado a sí mismo, aún dedicando la mayor parte de su vida al campo, nunca dejó de leer todo lo que caía en sus manos y de escribir poesía hasta su ancianidad sobre cualquier papel, estuviera impreso o no. Se casaría con Aurora López Carrión y fruto de esa unión nacieron sus tres hijas, Rosa, Julia y Adolfina.Tuvo la panadería de Albanchez durante un tiempo. ¿Hay oficio más humilde que el de panadero?.

¿Cómo es posible que existiera persona más bondadosa, altruista, optimista y jovial que mi abuelo José?. Abuelo, eres, has sido y serás un ejemplo para todos nosotros. No se debe hablar mientras se come, lo aprendí de tí. El silencio es lo mejor a las palabras necias. Te abstraías plenamente de las conversaciones de mantel. Comías como un pajarito y te marchabas. Te tomabas tu media todos los días... tus cornas con barrachina en el club... no has querido molestar ni para morirte. Siempre te quedó una sonrisa como aquella que me dedicaste al despertar una mañana de domingo en el hospital y que nunca olvidaré.
Como tu dirías....

"La Pelá:¿qué por qué no quiero ir y quiero estar encerrá...? Pues te lo voy a decir, me da vergüenza salir con la cabeza pelá, que la gente es muy bribona y como ven que me pico, me toman por una mona, me llaman la Pelona y me han puesto Tío Quirico. Dicen que me crecerá, pero si agora pelarme fuere que me habías de coger, si por mucho que corrieres no me ganas a correr huyendo de unas tijeras...". Siempre con tus "chascarrillos" como tú decías. Como ese otro que me aprendí también y que rezaba... "Cuando los cantitos gallan y los ladridos perran, tengo los tiesos tan oidos que hasta las tiemblas me piernan"... o ese de "A un monte una vez subí y de cansado me eché, y luego que lo bajé, de confiado caí. Déjame ambición aquí hasta morir descansando... ¿qué ganaré ambicionando si cuanto más suba entiendo que me he de cansar subiendo y me he de caer bajando?."
Sotomayor era tu poeta favorito y así después de tanto insistir, conseguiste que te regalara sus obras completas en 1.998. Un libro que casi pesaba más que tú. Pudiste leerlas.
En el club de jubilados de Albanchez.
Ni siquiera necesitábamos hablarnos... nos bastaba un gesto, una mirada para comprendernos... Abuelo, lo que diga de tí es poco. Eres mi héroe romántico y así me lo pareces en esa foto de la guerra civil. En tus ojos azules veo el mar... en el mar... te veo a ti. Sirva esto desde aquí como mi pequeño homenaje con los medios de que dispongo, internet, para que otros sepan quien fuiste, mi único consuelo ante tan grande pérdida. Ya no estaré más agobiándote con la cámara de fotos, ni verás cuadros mios que te representen porque como tú decías:
"Albanchez pueblo natal, de este infelíz desdichado, guárdame un lugar Sagrado en tu espansión funeral. Si en tu Pila Bautismal me dió al bautizarme el cura, de Cristo la Embestidura... Al terminar los Azares de la vida, que en tus lares encuentre... mi Sepultura".

3 comentarios:

Juans dijo...

Hermano digno de escucharlo.

Anthony dijo...

Sencillo homenaje a una persona tan querida. Me ha gustado bastante, Javier.
Soy Antonio GV

morx dijo...

gracias Maestro, para mi, mi abuelo era único...